El resultado fue desalentador: en toda la temporada (entre julio y octubre) solo llevamos a 7 pasajeros. Los gastos publicitarios superaron por mucho las pocas ventas logradas.
Sin embargo, tenía la fe de que al año siguiente las cosas mejorarían, por lo que volvimos a insistir. Aunque la cifra superó a la anterior, el resultado tampoco fue satisfactorio: logramos llevar a 30 turistas en toda la temporada.
De cara a la siguiente temporada debíamos tomar una decisión: desistir de la idea o seguir promocionando el plan a pérdida con la esperanza de que, en el futuro, se consolidara como un producto de alta demanda.
Pese a no alcanzar todavía el punto de equilibrio, la apuesta valía la pena: si lográbamos posicionar el avistamiento de ballenas, romperíamos la estacionalidad turística y convertiríamos meses de ocupación muy baja en una nueva temporada alta.
En la actualidad, la temporada de ballenas es la temporada alta más larga de Colombia. Para Ecolodge El Almejal es un motivo de gran orgullo saber que de aquí nació un programa que logró dinamizar la demanda turística primero hacia Bahía Solano, luego hacia Nuquí y, finalmente, en todo el Pacífico colombiano.
Además, ProColombia incorporó el avistamiento de ballenas en el Pacífico como uno de los destinos punta de lanza para la promoción del país en el exterior, al mismo nivel que destinos tradicionales como Cartagena y el Eje Cafetero.
Sin duda, este ha sido un aporte enorme al turismo del país y, en especial, al históricamente olvidado Pacífico colombiano.